Nosolomusica

Martes, 25 de mayo de 2004

El negro quiere mucho a su mujer y al final se desencanta todo (1). El transexual que está rodando la película, muere de sobredosis. Luego, el hermano del transexual fallecido, se hace pasar por su hermano. Al final, se hace ver que son los curas los que mataron a su hermano, pero en realidad, éste murió de sobredosis (2). Lo que te acabo de contar, lo primero, es el final de la película La mansión encantada, con Eddie Murphy. Lo segundo, es el final de ‘La mala educación’, de Pedro Almodóvar. Me apetecía joderos. Ya que venís a mi página a cascárosla mirando mis fotos, no pasa nada por que os cuente un par de pelis, ¿no?

Ya he vuelto. Son las doce y media de la noche ahora mismo. Con una pizza cuatro quesos ardiendo y un tazón de cereales vacío delante del teclado: así estoy en este momento. Tengo unas ganas de salir y perderme por ahí con mi propio vehículo, enormes, de verdad. ¿Será pasajero?

He recibido muchos halagos acerca de mi nueva página durante las últimas horas. Parece que he acertado. Me ha costado mucho llegar y besar el santo, pero lo he conseguido. He notado, además, que las visitas procedentes de Madrid han disminuido poderosamente, y creo que tengo una hipótesis que puede aclararlo. Os explico. La página antes tenía un buen público madrileño, y eso que tenía una estética y un funcionamiento mucho peores que ahora. Sin embargo, tras haberla publicitado en los chat, no sólo no tengo la misma audiencia procedente de Madrid que antes, sino que aún tengo menos. ¿El por qué? Muy sencillo. De nuevo volvemos a las formas de pensar. En Madrid, son demasiado conservadores (los etarras ven Madrid como un nido de fascistas, ahí es nada). Que oye, no es nada malo ser conservador. Pero claro, después de lo que escribí ayer acerca de la bodísima, pues es más que lógico que los madrileños se nos enfaden. Todo esto lo sé porque controlo mucho la procedencia de las visitas y sé que antes había mucha más audiencia procedente del centro de España, antes, cuando lo que más contaba era mis intimidades y a quién se la chupaba o se la dejaba de chupar. Ahora parece que, como comienzo a decir lo que realmente pienso de distintos temas y no se la como a nadie, parece que ya mi invento tiene menos interés. ¡Qué curioso! ¡Qué casualidad! Tampoco me importa. Siempre habrá quien sepa criticarme justamente. Hay un problema con la audiencia a la que me dirijo. Como sois todos hombres, pues la gran mayoría vendréis aquí (sabiendo que esta página se publicita en chat gays) a lo que venís. A haceros una paja leyendo un relato erótico o a correros en el monitor del ordenador mientras miráis mis fotos. No pienso quitarlas. Pero aprecio más a quien está leyendo estas palabras en este instante, es decir, a ti.

Road Still Organ

Me he venido en coche. Me ha traido mi profesora de la academia, con una amiga suya. Mientras observaba la carretera de noche, he visto que me encantaría conducir de noche. La carretera se advierte más peligrosa, pero la noche mientras conduces es muy bonita. Sobretodo si vas por una carretera nacional o una autopista, despejada, sin indicios de vida a kilómetros a la redonda.

Ahora ya te puedes bajar la bragueta. Mañana me espera otro día estudioso. Yo ya no tengo nada más que contar. Siempre escribo yo. Ahora te toca a ti. Para ello, tienes el foro, ya sabes. Una cuenta de Hotmail (lo siento, no me apetece currarme un foro, te toca tener Hotmail) y a opinar. Es fácil. Mañana te cuento la de hoy.

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