Por Mei y por Savalli
Dentro de cuatro días, el 4 de abril, este diario cumplirá un año entero. Ya sé que si váis a la bitácora a buscar, los textos anteriores a diciembre del año pasado no existen pero, para los que no lo sepáis, esto comenzó hace casi trescientos sesenta y cinco días. Comencé sin saber qué era un blog, sólo quise hacer una página donde desfogarme y decir lo que pienso de determinadas personas.
He hecho un pequeño cambio con el tema del texto, porque Zelkie se metió con el tipo de letra (ya van dos) y tuve que cambiarlo, aunque así es demasiado grande.
A lo que vamos, Atzur me dijo que si ya no iba a hablar de televisión. Pues hombre, con el panorama actual semanasantista, poco puedo comentar: pues que es una puta mierda lo que echan estos días. Pero ahora ya comienza todo de nuevo. Mañana ‘Caiga quien caiga’ en Telecinco, no os lo debéis perder porque Déborah seguramente hará algún comentario sobre su comparación con la actual Miss España (parecido que, a mi juicio, es demasiado rebuscado). También, si estáis al loro en mi sección de noticias, sabréis que Televisión Española va a hacer su propia versión de “Veredicto”, cosa que no le veo futuro. Sin la Quintana y el decorado cutre a lo Telecinco de los noventa (momento “paredes azules y muebles oscuros feísimos que no van ni con cola”), no funcionará. Pero todo son sorpresas.
Pero lo bueno de verdad, viene esta noche: ¡’La casa de tu vida’! Vuelve, esta vez no será tan emocionante como la anterior entrega, pero lo veré con toda seguridad. Me gustaría revivir el momentazo de Mei y Savalli del año pasado, con los resúmenes infestados de pitidos censuradores de la tensión que se respiraba en el interior de la casa. Con lo que me encantaba ver a Vanessa y a Verónica insultándose con el italiano y la de Huesca a las tantas de la madrugada, pocas veces he visto tanto surrealismo brotando de mi sistema PAL. Lo mejor: Jordi González. Aunque a nadie le caiga bien, a mí sí me cae bien. Floh me recordó que Jordi dijo que se iba a ir a Australia a follar canguros. Vamos, que tenía pensado irse el pasado septiembre a Australia para desconectar del mundanal ruido, pero el dinero a raudales desconecta mejor que el escenario de Priscilla. Y hablando de Floh y hablando de viajes, espero que me mandes una foto de tu estancia en Miami (¡hoy se nos va!). Dicho queda.
El domingo me voy a Madrid al final, para ver el concierto de Cadena 100 ‘La noche de los número 1′. Tengo que volver a Alicante con una foto con Mónica Chaparro, ¡por favor de los favores! Se supone que también estará Arús, pero eso es algo que me extraña, porque horas después tiene programa (encima en Barcelona), así que imagino que será el gran ausente (Mónica me dijo que estarían absolutamente todos. Ya veremos).
Ahora estaba con mi madre en el sótano (donde tenemos los ordenadores) y mi hermano estaba jugando con unos libros de astrología que tiene mi madre (de las decenas de libros sobre el tema que tiene). Ella estaba concentrada a lo suyo tecleando (y yo también, cada uno en su ordenador) y mi hermano se me acerca y me dice: “- Tú eres Leo, ¿verdad? Yo soy Capricornio, ¿a que sí, mamá? ¿a que tú eres un Piscis?” y mi madre le contestó diciéndole “- Calla, pequeño Capricornio”, a lo que mi hermano reprocha: “- ¡Cállate tú, Piscis!”. Yo, que no podía estar más perplejo (como para no estarlo), les interrumpí tan inverosímil situación diciéndoles que empezaba a oler a tierra húmeda.
¡Ah! No quería terminar esto sin comentar (o lo cuento o reviento, de nuevo) lo que he visto hoy en ‘Aquí hay tomate’, programa al que me estoy aficionando después de darme cuenta de lo que me encanta ver a la Alcayde bailar los politonos. Resulta que a Aída Nízar la han despedido de Telelínea, donde tenía aquel famoso programa donde ejercía de psicóloga/ Cleopatra/ enciclopedia Sapiens, mediante su fantástica línea telefónica de pago. Pues bien, salían unas imágenes de ella diciendo que cada día recibía millones de llamadas, cosa que me produjo una gran carcajada. Con lo que adoro yo a esta mujer, si la hubiéseis visto, flipáis: tenía un plató que era un injerto entre un plató de programa de tarotismo y plató de programa de sexo de estos nocturnos. Ella salía con un traje de chaqueta rollo Alicia Koplowitz y con una cara de bruja malvada que quiere apoderarse del mundo. Un programa que se ha convertido en mi objeto de culto particular, si alguien tiene vídeos de ese programa, póngase en contacto conmigo.












